¡Miedo! Puedes sentir claramente como recorre tu cuerpo, como pasa como una ola y se desplaza de un sitio a otro inundando todo dentro de ti. Te paraliza y te bloquea, te susurra a grandes gritos en tu mente. Tú no puedes, tienes miedo, y si no lo consigues, es demasiado complicado, es imposible…

Ahora te pido que pares, que te detengas un instante. No te pido que pares tu mente, ni cuerpo, ni las emociones de pánico… Te pido que pares tú, porque tú no eres eso. No eres miedo, no eres esa angustia que te invade, no eres esa voz que te dice es demasiado complicado para ti. Eso solo es una proyección de tu mente hacia un evento que aún no ha ocurrido y te produce una emoción intensa que sientes en todo tu cuerpo, como si te asfixiara. Así que, te repito: ¡para! ¿Has parado? Bien, ahora observa quien es el que siente miedo, mira como tu mente piensa una y otra vez en ello. ¿Existe realmente ese pensamiento en el aquí y ahora? Continuemos, ¿sigues ahí?, sigue observando… Se que es difícil, puede incluso que sientas la necesidad de hacer otra cosa que te ayude a tapar esa emoción. algo que te distraiga de ese malestar y de esos pensamientos. Se que duelen, yo también los he podido experimentar. Pero estoy contigo, sigue aquí conmigo, quedémonos juntos y sigamos observando esa emoción, solo observa, no intentes evitarla o transformarla. ¿Notas que sucede?

Te propongo algo: pon una canción, a poder ser instrumental, una banda sonora o algo que te inspire, algo que te reconforte. Y ahora de nuevo, sigue observando el pensamiento y la emoción de miedo, no te centres en la canción. Observa tu miedo, míralo, siente como se desplaza por tu interior como si estuviera en todo tu cuerpo. ¿Puedes verlo sentir observar la emoción y el pensamiento verdad? Si tú fueras tu miedo diciendo no puedo, ¿podrías observarlo? Efectivamente, tú no eres eso, eso es solo un pensamiento, una proyección de algo que aún no ha ocurrido. Tu eres más que eso, eres quien puede observarlo, por tanto, tú no eres ese pensamiento, y si no eres ese pensamiento, puedes ver que es irreal y cambiarlo.

Sigamos adelante. Ahora respira, escucha la música. Respira despacio y controlado, intenta sentir como el diafragma se hincha, solo respira. Mientras haces esto y sin dejar de hacerlo, vuelve tu atención hacia dentro: a tus pensamientos y emociones que recorren tanto tu mente como tu cuerpo. Tú no eres eso, puedes observarlas, te das cuenta de que realmente no hay nada que temer, de que ahora mismo estas bien, de que ahora mismo está todo tranquilo y no hay ningún peligro. Eso que piensas no es real. Tú no eres tu miedo, y cuanto más lo observes, más te darás cuenta de ello.

Como te he dicho, todo está perfecto ahora mismo, y esos pensamientos de que no eres suficientemente bueno o es demasiado difícil, son solo creencias, no es real. No te centres en si podrás, si es complicado, si tengo mucho que hacer, si no se por dónde empezar. Quiero que te centres en porque haces esto, pregúntatelo. ¿Por qué crees que sientes eso? ¿Qué se esconde detrás de ese pensamiento? ¿Qué se esconde detrás de esa emoción? Ahí se esconde la clave para transitarlo, para disolverlo, para que no vuelva aparecer. En el fondo, no es real, nunca lo ha sido, solo es pensamiento que imagina una situación que no existe.

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